Pregunté a la Madre Teresa en Calcuta: ¿cuándo descansa?
y me dijo: Descanso en el amor.
le pregunté: ¿cuál es el lugar del hombre?
y me dijo: Donde sus hermanos lo necesitan.
le dije: nunca la escuche hablar de política,
y me dijo: Yo no puedo darme el lujo de la política, una sola vez me detuve 5 minutos a escuchar un politico, y en esos 5 minutos se me murió un viejecito en Calcuta.
Cada vez que yo entraba a la casa de la Madre Teresa, sentía que Dios recién había salido.
Una señora, impresionada por verla bañar a un leproso,
le dijo: yo no bañaría a un leproso ni por un millón de dolares,
a lo que Teresa contestó: Yo tampoco porque a un leproso solo se lo puede bañar por amor.