La crisis económica que golpea el bolsillo de los mexicanos de poco o nada importa a la clase política.
Los partidos, lejos de solidarizarse con la situación que vive el país y ajustar sus gastos de campaña,
han ofendido, nuevamente a la ciudadanía.
Los partidos políticos acaban de aprobarse -a través del IFE que controlan- modestos 3 mil 633 millones de pesos
para gastos de campaña en este 2009.
El dinero aprobado para estas elecciones, con respecto al proceso electoral de 2003, es de cerca de mil millones de pesos menos
que en las elecciones intermedias de 2003.
Los partidos recibirán unos mil millones de pesos menos, pero en aquellos comicios, los del 2003,
además de que compitieron más partidos, estos gastaron más de 60 por ciento de sus recursos en propaganda en radio y televisión.
A diferencia de entonces, ahora los partidos recibirán esos tiempos en forma gratuita. A cargo, desde luego, del erario,
de nuestro bolsillo.
La aprobación, en plena crisis económica, de un presupuesto público de tres mil 633 millones de pesos
para gastos de campaña de los partidos, constituye la prueba más patente de insensibilidad, o peor aun, de cinismo,
de la clase política, la cual además de costosa es descaradamente antidemocrática y desde luego ineficiente,
a juzgar por el estado que guarda la nación.
Y no es porque un régimen democrático no sea la mejor forma de gobierno posible, sino porque en nuestro país,
los políticos, que son los responsables de fortalecerlo, se han dedicado en las últimas dos décadas a
lucrar con un discurso de tolerancia y diálogo, pero con prácticas cotidianas basadas en actitudes sectarias
y contrarias al interés nacional.
La pregunta es, ¿a quién representan hoy los partidos políticos?
Los partidos se han convertido, en camarillas que están dedicadas a defender los intereses de sus patrocinadores,
y hora sobretodo de intereses familiares.
Pero las decisiones de los partidos que, nuevamente están alejadas de los intereses ciudadanos, tendrán una reacción.
Porque habrá que esperar cómo se comporta en las urnas un electorado que mientras resiente los efectos del desempleo,
la falta de ingresos y la carestía, deberá financiar con sus impuestos esa nutrida colonia de parásitos conformada por
dirigentes partidistas, precandidatos, candidatos y políticos alejados de las causas ciudadanas.
La aprobación, pues, por el IFE del desmesurado presupuesto para gastos de campaña engrosará a una clase política
incompetente, irresponsable y corrupta.
La bolsa de más de tres mil 600 millones, con la que los partidos se servirán, en tiempos de crisis,
con la cuchara grande, se distribuirá mayormente entre el PAN (mil 009 millones de pesos), el PRI (952 millones) y el PRD
(706 millones).
Claro, con tres mil 633 millones en la bolsa, los problemas siempre son, más llevaderos.
Hasta la próxima, ya que tenemos mucho de que hablar. Espero sus comentarios y sugerencias.Lic. Juan Torres
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